lunes, 30 de noviembre de 2009

Palabras para Julia

José Agustín Goytisolo






A lo largo de nuestra vida, todos hemos leído algunas cosas que nos dejaron huella. Los motivos para que esto nos ocurra pueden ser tantos y tan diversos, que nos asombraríamos. Al final, somos una caja de sorpresas incontroladas.


Hay un poema que cuado lo leí por primer vez me impactó, me siguió emocionando cuando le escuché convertido en una bellísima y entrañable canción de amor; del amor más puro y desinteresado de padres a hijos. «Palabras para Julia» de José Agustín Goytisolo.


Julia, la hija del poeta, con ese nombre en honor de su madre a la que adoraba y cuya muerte en un bombardeo durante la guerra civil tanto impactó en el escritor catalán. Algunos coinciden que en este poema se mezclan de alguna forma, sus sentimientos de admiración por la madre que quedan reflejados en el cariño y amor por su hija, Julia.


Paco Ibáñez, creó una bellísima canción con el poema. Los aplausos no cesaron en su mítico concierto en el Olympia de París en aquel lejano 1969 cuando anunció aquello de: «De José Agustín Goytisolo: Palabras para Julia. “Paroles pour Julie”…


Sé que alguien muy especial se va a emocionar al leer de nuevo el poema en esta entrada. Sé que conoció personalmente al poeta catalán; sé que sintió una gran tristeza cuando voluntariamente nos dijo adiós para siempre; sé que aunque vuelva a entrar en este cuaderno como lo hace todos los días, en silencio, sin hacer ruido e irse de igual forma, hoy sentirá algo muy especial y sé que tampoco escribirá nada, porque hoy, a leer «Palabras para Julia» y escuchar a Paco Ibáñez, si soy capaz de subir la canción (no he sabido y bien que lo siento) lo dirá todo sin necesidad de escribir nada.


Buenas noches.




PALABRAS PARA JULIA

Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.

Hija mía es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.

Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido.

Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

La vida es bella, ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor.

Un hombre solo, una mujer
así tomados, de uno en uno
son como polvo, no son nada.

Pero yo cuando te hablo a ti
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otra gente.

Tu destino está en los demás
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.

Otros esperan que resistas
que les ayude tu alegría
tu canción entre sus canciones.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.

Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.

La vida es bella, tú verás
como a pesar de los pesares
tendrás amor, tendrás amigos.

Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.

Perdóname no sé decirte
nada más pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.

Y siempre, siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

José Agustín Goytisolo



8 comentarios:

Anónimo dice...

Hola querido Fernando,
Sí, tienes razón, me ha emocionado leer este poema. Tú lo sabes bien, porque me conoces. Te leo cada día, pero hoy tenía la obligación moral de responderte porque no lo hice cuando me dedicaste una entrada hace algún tiempo. Entonces, una especie de pudor me impidió hacerlo, pero hoy lo hago con gusto, consciente de que esperas que asome mi nariz por aquí con unas pocas letras. ¡Lo has conseguido! He intentado subir el vídeo en la entrada de Goytisolo, pero por alguna extraña razón que escapa a mis escasos conocimientos informáticos, no he podido hacerlo (sé que lo perdonarás).
Fernando, gracias. Gracias por lo que escribes y por ser como eres. Es un privilegio ser tu amiga, y me enorgullezco de ello.
Un abrazo enorme.
Isabel

Elena dice...

Me encanta Fernando, siempre me gustó. El disco entero me lo aprendí en mis años adolescentes, época en la que pasé una etapa de sólo cantautores además de mi admirado Mikel Oldfield.
Hacía muchos años que no la escuchaba y me ha gustado recordarla. Gracias.

Un beso.

Alvaro Tilo dice...

Gracias Fernando por este regalo. Es una maravilla el poema y la canción. Me has hecho recordar viejos tiempos que no quiero olvidar.

Fernando dice...

Hola, querida Anónima, hola querida Isabel.

Gracias por estar hoy por aquí y compartir esos recuerdos que a veces dejamos en un baúl, que siempre deliberadamente está abierto, porque jamás se pueden olvidar ni olvidaremos aquellos recuerdos, hoy tan válidos como entonces, de una época muy especial y bonita, aunque todos los malos momentos tampoco es posible olvidar.


Estas puertas están abiertas siempre y siempre será una satisfacción verte por aquí contándonos y diciéndonos lo que quieras.

Y hablo indebidamente de puertas abiertas, porque esta casa, que es de todos los que por aquí pasamos, no tiene puertas ni ventanas ni tejado ni techo ni paredes ni suelo; tan solo tiene ilusiones y la esperanza puesta en que cada uno de los que aquí participemos pongamos el ladrillo más bonito que podamos. No importa el color; no se trata de construir nada uniforme, todo lo contrario.

Sé bienvenida y cuando quieras vuelve, aquí nos seguiremos encontrando todos, construyendo la casa de la amistad.

Un beso.

PD Algún milagro sí se ha producido en el tema de la canción de Paco Ibáñez. No importa, lo importante era poderla escuchar y se ha conseguido. Emocionante. Gracias de nuevo porque sospecho que tú eres la “culpable”.

Es curioso y con esto termino. Es sorprendente las versiones tan dispares que hay de esta canción, pero ninguna como las varias del inolvidable Paco. Siempre, según mi criterio.

Fernando dice...

Gracias Elena, por tu visita. Estaba seguro que también a ti te gustaría el poema y la canción de Palabras para Julia. Me alegro y si te hemos hecho entre todos recordar aquella época de estupendos cantautores, mejor todavía.

Ahora mismo, entre otros. recuerdo a Aute, Labordeta, Amancio Prada a Rosa León, Víctor Jara, Serrat y por supuesto Paco Ibáñez y un larguísimo etc. que marcaron una época en nuestro años jóvenes para muchos de nosotros.

Se me acaba de ocurrir y seguramente lo haré en cuanto aprenda a colocar archivos de música o vídeos en las entradas. De vez en cuando un cantautor de aquella gloriosa época, una canción y el comentario personal que cada uno queramos hacer del mensaje.

Un beso y hasta la próxima.

Fernando dice...

De nuevo y una vez más, gracias, Álvaro, por tu participación. Ya ves que sigue siendo escasa pero muy interesante los que por aquí nos vemos y escribimos. Unas veces juntos y otras no tanto, pero nunca separados por la barrera de la intolerancia y eso, Álvaro, al menos para mi, es muy importante.

Vaya época de cantautores!, la que pudimos vivir. Siempre serán como los viejos roqueros que nunca mueren. Desaparecerán pero siempre estarán ahí, junto a nosotros, los de aquellas generaciones que vivimos con tanta ilusión y esperanza. ¡Qué mundo tan inmenso, tan diferente, tan nuevo se abría ante nosotros! Pero igualmente, nosotros fuimos de los que les vimos correr a muchos para ocupar poltronas ganar muchos dineros e intentar vivir de este negocio político. Al final convirtieron la ilusión en mercancía podrida que se podía comprar y vender y así nos va y nos ha ido. Mataron definitivamente la ilusión.

Termino, Álvaro. ¿Sabias que la primera persona que vio a Goytisolo, una vez que se produjo el fatal desenlace, allí en la calle todavía, fue el nieto del escritor, el hijo de Julia? Terrible; debía tener unos 13 años el muchacho.

Un abrazo y hasta la próxima.

carlota. dice...

Lo he leído , es precioso ...

Un saludo

Fernando dice...

Me alegro, Carlota. Es de los poemas más bellos dedicados al amor tan desinteresado siempre de los padres hacía sus hijos.

¡Qué pena! que Goytisolo decidiera decirnos adiós. Es cierto, se fue pero nos dejó su obra y con ella su recuerdo.

¿Te has fijado en la foto que he colocado al principio del comentario? ¿Qué ves detrás de de su rostro? A mi me inspira bondad su mirada.

Me gustaría saber tu opinión.

Un cordial saludo.