martes, 5 de enero de 2010

La princesa que vino del frío.







Uno de los lugares con más encanto de la tradicional e histórica tierra burgalesa, es la villa de Covarrubias. Es la cuna de Castilla, es donde Fernán González, primer conde castellano, inicia su andadura que concluirá más tarde con la creación del Reino de Castilla.


Una villa encantadora; paseas por sus calles llenas de pasado histórico y encuentras un bello rincón, pero no más que el siguiente y una plaza y otra y una fuente y un torreón de hace 900 años. Afortunadamente, ni un coche en su calles más tradicionales y antiguas. Se para el reloj y es inevitable soñar en los antiguos caballeros que de un momento a otro esperas aparezcan por cualquier rincón de Covarrubias o ver salir de su casa palacio a Fernán González, primer conde de Castilla.


Aquí, todavía se pueden contemplar y son habitables edificios de la edad media, con su entramado de madera que les sujeta y afianza. El Torreón de Dª Urraca o la Colegiata en cuyo claustro gótico encierra una triste historia de una princesa llegada del frío, de la lejana Noruega.


¿Os cuento un poco la historia de Cristina?


Allá, por el Siglo XIII, una joven y bella princesa noruega, sale de su país para convertirse en la esposa de Alfonso X el Sabio y así ser la Reina de Castilla.


Cuentan los de que esto estudiaron que…


Una enorme nave vikinga se hizo a la mar en el otoño de 1257 desde el puerto de Bergen en dirección al Sur. A bordo, viajaban altos dignatarios del reino noruego, encabezados por el obispo Pedro de Hamar, nobles, damas y un centenar de caballeros, encargados de cuidar un valioso cargamento: oro, plata, pieles preciosas y otros bienes suntuarios, que constituían el ajuar y la dote de la más encumbrada pasajera de la nave, la princesa Cristina, hija del rey Haakon de Noruega.


La embarcación disponía de dos camarotes –hecho insólito para la época– en los que se alojaban la princesa y el embajador del rey de Castilla, don Fernando, castellano de tierra adentro, incapaz de soportar una navegación en cubierta sin marearse.


Tras varias singladuras, la nave, impulsada por el viento y el esfuerzo de los remeros, llegó hasta el puerto inglés de Yarmouth. Desde allí, atravesó sin novedad el canal de La Mancha hasta recalar en El Havre, Normandía. Don Fernando y el noruego Thorleif, se dirigieron a París por el Sena para entrevistarse con el monarca francés, mientras la tropa se ocupaba de adquirir 70 caballos, a fin de reforzar la ganadería que habían traído a bordo. Les esperaba un largo camino por tierra.


Se suponía que Cristina, aunque otros historiadores no opinen lo mismo, había venido para casarse con el rey Alfonso X el Sabio, que no tenía descendencia con su esposa doña Violante, y ardía en deseos de repudiarla y tener un heredero, pero a su llegada, la reina doña Violante ya iba a ser madre. ¿Qué hacer con la infanta noruega y con el pacto con el rey Haakon? Rápidamente, la dieron a elegir entre los hermanos del rey Alfonso (todos ellos hijos de Fernando III, el Santo), eligiendo ella, guiada por el propio rey, al infante Felipe, casándose el día 31 de Marzo de 1258 en Valladolid.

Otros que de esta historia también estudiaron, nos hablan que el matrimonio se pactó para casarse con el hermano del Rey y así afianzar los intereses nórdicos en esta parte de Europa. Sea cual fuera la realidad, lo importantes es que Cristina, después de su matrimonio en Valladolid, se establece en Sevilla que era el lugar donde ya residía, su esposo, el Infante Felipe.


Allí en tierras sevillanas, abrumada por el calor y añorando los fiordos y su vida en Tønsberg, en Noruega, muere a los cuatro años desde su llegada, abatida por la melancolía y tristeza y sin haber conseguido tener un hijo.


Su marido, que antes de su matrimonio había sido abad de la Colegiata de San Cosme y San Damián de Covarrubias, hasta la edad de 21 años y más tarde arzobispo de Sevilla, hizo enterrar a su esposa en el claustro de la colegiata de esta localidad burgalesa en un sepulcro gótico, de piedra labrada.


La última morada de Cristina, se convirtió con el tiempo en lugar de peregrinación de las mujeres que desean contraer matrimonio. Junto a su sepulcro, hay una campana y la joven casadera que la toque conseguirá, eso nos cuentan, casarse al poco tiempo.


Hasta aquí, la romántica y triste historia de Cristina.


Seguramente, ella nunca ha sabido desde su más allá, que hoy las ciudades de Covarrubias y Tønsberg, lugar del nacimiento de la princesa, están hermanadas y son muchos los turistas nórdicos que visitan esta villa burgalesa para encontrarse y saludar a su princesa, hija de su Rey Haakon. Los actos de hermanamiento se suceden y los intercambios culturales y artísticos se celebran todos los años.


Está a punto de cumplirse el sueño de Cristina, que no fue otro que la construcción de una iglesia dedicada a San Olav de Noruega. En vida se lo prometió su esposo, el infante castellano, pero nunca cumplió su palabra. Hoy, casi ocho siglos después, servirá para recordar la historia triste y romántica de la princesa de cabellos rubios, que llegó del frío.


Junto a Covarrubias, muy cerca, está la obra cumbre del románico burgalés, Santo Domingo de Silos. Estamos ante unos increíbles lugares, muy próximos los unos de los otros, del más extraordinario arte castellano burgalés. Covarrubias, Ruinas de San Pedro de Arlanza, Santo Domingo de Silos, las impresionantes ruinas romanas de Clunia, sin olvidarnos del Monasterio de la Vid. y la belleza la de Peñaranda de Duero, el desfiladero de la Yecla…Un privilegio para la vista, un sueño poder perderse por aquellas tierras burgalesas.















8 comentarios:

Elena dice...

Hola Fernando, antes que nada quiero decirte que tu entrada de ayer sale en mi escritorio pero no en tu blog, intenté leerte pero me fue imposible.

Bueno, hoy nos regalas una lección de historia con leyenda y todo.
No me extraña que la pobre Cristina se muriese de calor, acostumbrada al frío como estaba.

Covarrubias tiene que ser una ciudad preciosa, y tú la describes con mucho amor. Se nota que disfrutas hablando tu tierra.

Un beso.

Fernando dice...

Hola, Elena. Sí, algo me adelantas en tu cuaderno sobre la lectura de éste, pero como no entiendo nada de estos chismes poco puedo comentarte en este tema. Seguro que son cosas pasajeras.

Ya sabes que hablo con igual entusiasmo de Andalucía que de mi patria chica, a fin de cuentas, me dejó tan encantador marcado mi estancia por aquellas tus tierras del sur, que comparto mi entusiasmo por unos lugares y los otros, por unas gentes y las otras y aunque muy diferentes, las tierras, los monumentos y las personas, todos tienen en común, la misma belleza y nobleza.

Un abrazo, hasta la próxima.

Pasión dice...

Hola Fernando, unas fotos muy bonitas, es vedad, si paseas por esos lugares tienes la sensación de vivir en en otra época, una pena no conozco ese bello lugar.

Sí que han transcurridos los siglos para que se cumpla el sueño de la princesa.
La vida de ella tiene más leyenda que realidad, los líos de las sucesiones, posiblemente Alfonso X engañara al padre de la princesa con el "casamiento", pero en verdad el rey la quería para que se casara con uno de sus hermanos y ella eligió al infante Felipe.

Han demostrado que Alfonso X antes de casarse ya tenía hijos naturales, y a la llegada de la princesa noruega a España ya habían nacido dos hijas de su matrimonio con Violante de Aragón, una reina que no dejó de parir hijos, la pobre.

Alfonso X El Sabio un Rey muy querido y nombrado en Sevilla como su padre El Rey Fernando III El Santo Patrón de Sevilla, fiesta local 30 de Mayo, una celebración que los progres están deseando anularla del almanaque para cambiarla al "lunes de resaca", el de la Feria de Abril.

Un abrazo

Fernando dice...

Hola Pasión, la vinculación de Fernando III, su hijo Alfonso y demás familia a Sevilla, como bien dices, es total y no se entendería la una sin la otra. Las biografías son testimonio elocuente. Gracias por comentar hechos históricos, que algunos no conocía, sobre los personajes de los que hablábamos.

Aunque sea otra historia, lo que nunca he entendido muy bien, son los motivos por los que el Rey Fernando mereció ser Santo. No sé, tengo la sensación de que su vida no fue tan ejemplarizante como a veces nos la cuentan. Claro, que desde su muerte a llegar a los altares, debieron pasar más de 200 años y ello hace que todo pudiera ser diferente.

Cuando llegué a Sevilla, todavía se celebraba el lunes de "resaca", no sé si como festivo total, creo que sí o solamente se ampliaba la Feria taurina con un festejo más. No recuerdo bien.Pero intentar recuperar ahora ese día me parece muy lamentable y si es a costa de anular la festividad del patrón sevillano más todavía. La historia, la tradición y las buenas costumbres con mayúsculas están entre nosotros para respetarlas y la festividad de San Fernando lo es totalmente. El 30 de Mayo, Sevilla debe seguir honrado a su Patrón en un día festivo.

Termino, además, volver a celebrar el lunes de "resaca" cuando menos, me parece muy humillante para la mayoría de los sevillanos. Aunque, no sé, a lo peor, algunos altos cargos políticos necesitan que ese día sea festivo.

Un abrazo y hasta la próxima.

carlota. dice...

Fernando , las fotos muy chulas , dan ganas de ir corriendo a ver la villa , ya había escuchado maravillas de la tierra burgalesa , algún día iré , seguro .

La historia de la princesa me ha gustado , creo que ya la había leído , pero no estoy segura dónde fue .

Un beso .

Mª Ángeles dice...

Qué bonita, aunque triste, historia. Muchas veces estamos inventando relatos e historias y no nos damos cuenta de que existen numerosas leyendas que superan cualquier imaginación.
Me alegro de que se esté haciendo realidad el sueño de la princesa, pero que pena morir de melancolía!

Te doy la razón en que hay lugares en los que parece que se ha parado el tiempo y sus piedras nos siguen mostrando la historia con tanta precisión que nos parece estar allí.
Saludos

Fernando dice...

Gracias Carlota por tu visita. Todas las regiones de España tienen sitios y monumentos impresionantes. Los castellano y leoneses en esto somos afortunados. Nuestra tierra está llena de bellos parajes y singulares obras de arte. Unas más que otras pero el conjunto es grandioso. Dicen y creo que aciertan, que el 60% de todo el Patromonio Artístico Nacional está en nuestra Comunidad.

¿Una visita a Covarrubias y Santo Domingo de Silos? Te lo recomiendo desde ahora mismo.

Un abrazo.

Fernando dice...

Hola, Mª Ángeles, gracias por tu visita.

Tienes toda la razón, a veces recurrimos a cosas extrañas y raras sin darnos cuenta de que a nuestro lado tenemos nuestros propios recuerdos de algo que un día nos impresionó o simplemente nos gustó.

¿Podía imaginar que le vida de Cristina, pudiera interesar a alguien? Nunca lo pensé, pero como me pareció su historia tristemente bella, la quise compartir y me alegro de haberlo hecho.

Entrar en Covarrubias produce esa sensación de que el tiempo, los agobios, las prisas no existen. Es un remanso de paz y de belleza.

Un abrazo.