
Quiero empezar con viejo refrán que dice aquello de: “Quien ve Villarmentero, ve el mundo entero” En cada esquina, en cada ciudad, pueblo, provincia, autonomía etc., etc., más de lo mismo. Ocurre en todas las partes donde las “cosas” las mal gestionan los políticos.
El Teatro sevillano es público, está construido y gestionado con dinero de todos los contribuyentes sevillanos y posiblemente de todos los españoles a través de subvenciones de algún ministerio. La orquesta castellana-leonesa, lo mismo y su auditorio casi en exclusiva está en Valladolid, aunque eso sí, pagado por todos los contribuyentes castellanos y leoneses y supongo que resto de españoles a través de algún ministerio.
Somos muchos los que estamos hartos de que se juegue y despilfarre nuestro dinero y sólo se esté pensado en satisfacer a los indecentes políticos de turno, a la clase privilegiada y a cuatro golfos de agencias de venta de entradas que a su vez a través de la “reventa” hacen el agosto.
No es justo que la mayoría de los espectadores sean los mismos toda la temporada por haber podido pagar por adelantado un abono en un teatro público ni es de recibo que se reserven tantísimas entradas para “invitaciones” a políticos, vividores y demás espécimen golfo que tanto abunda. ¿Qué ocurre? Al final sólo se ponen a la venta un mínimo de entradas y no hay forma de hacerte con ellas. O te jodes haciendo colas interminables en los acontecimientos especiales y con suerte conseguirás alguna localidad después de muchísimas horas o pagas reventa.
Si se consigue cambiar (impensable por el momento) esa tendencia y alguna vez hubiera cambios de políticos, hay que dar la oportunidad de poder asistir a los grandes representaciones a muchísima más personas y a precios razonables. Hay que llevar las óperas, zarzuelas, bienales flamencas etc. a las plazas de toros, polideportivos etc. aunque se pierda un poco de acústica, al menos será mucho más justo y además del espectáculo, podrán disfrutar los que pagaron y siguen pagando esas actuaciones y que siempre estuvieron “por pobres” o “menos pudientes” condenados no poder asistir nunca. Es una vergüenza que con dinero de todos sólo se beneficien solamente unos pocos.
¿Alguien me puede explicar que en el teatro público, Lope de Vega, de Sevilla en determinadas representaciones estelares, las vísperas de los estrenos ya se coloque el cartel de: “AGOTADAS TODAS LAS LOCALIDADES PARA TODOS LOS DÍAS DE REPRESENTACIÓN? Algo huele a podrido.
¿Qué ocurre con la orquesta de Castilla y León? Lo mismo pero todavía más sangrante.
Prácticamente no mueven el culo de Valladolid. Hacen salidas a otras Comunidades pero olvidan sus gestores que hay 8 provincias más en la Autonomía castellano leonesa y TODOS, tienen el mismo derecho para disfrutar de su buen hacer. Pero no, salidas mínimas a alguna capital de la Comunidad y punto final. Aquí gobierna el PP pero es el mismo comportamiento y amiguismo caciquil.Cuando salen a actuar, que alguna vez lo hacen, a otras provincias de la Comunidad, estoy seguro que a los políticos municipales, diputados provinciales, parientes y amigos, nunca les faltarán invitaciones. ¿Cuántas localidades sobran para poner a la venta? CUATRO, mal contadas y las paganos los de siempre, los tonto útiles de turno, que no consiguieron entradas ¿cómo las iban a conseguir? Pero… ¡qué se sigan jodiendo y sigan pagando impuestos! seguro que piensan los políticos, mientras ellos a presumir de llenazo y salir en las noticias locales o provinciales. Siempre lo mismo. ¿Por qué estas grandes y buenas orquestas, tan bien pagados, supongo, no pueden actuar en polideportivos con capacidad amplia? Pues, NO. Claro, a lo peor es porque allí, en asientos de plástico, no estarían cómodos los orondos traseros de los señoras y señores alcaldesas y alcaldes y demás señorías, amigos y parientes de las políticas y políticos. Ellas y ellos, necesitan asientos mullidos dignos de su cargo, sueldo y de sus glúteos bien cuidados y mejor relajados por un buen masaje.
Cada día estoy más lejos de esta caterva de vagos y vividores. La distancia es ya infinita.
Algún día será bueno que desde Sevilla, alguien hablara de nuevo para que no se olvide el desastres de la inservible, esperpéntica, faraónica obra como fue el “Olímpico” sevillano, del iluminado, Rojas Marcos. Él fue el artífice de este despilfarro monstruoso que tantos millones costaron a todos los sevillanos, andaluces y españoles y que se sigue pudriendo sin actividad. Pero como él ya salió en la foto…feliz de por vida.
He hablado de dos casos concretos, pero como digo al principio “Quien ve Villarmentero, ve el mundo entero”. Mismas situaciones, mismo personajes, mismo golfos, vagos y vividores en todas partes.
Gracias por vuestra atención.








