domingo, 15 de noviembre de 2009

LA PEDRADA




Un día, quise rendir mi pequeño homenaje a un gran poeta; mi admirado José Mª Gabriel y Galán. En estas mismas páginas se pudo leer su soneto “A un rico”.


Es un poeta especial, entrañable, muy vinculado al mundo rural de su tierra salmantina y extremeña. Describe con una sencillez extraordinaria, al tiempo que con una gran calidad poética, las costumbres y la vida diaria que él vivía y veía como maestro y agricultor. Sabe como nadie contarnos las cosas de las gentes sencillas que compartían con él los días. La muerte se lo llevó muy joven apenas tenía 35 años. Nos robó otro ilustre poeta.


Los que ya en la mochila de la vida la hemos llenado con abundantes años, seguro que todos recordaremos otra de sus emblemáticas obras, singular donde las haya: “LA PEDRADA”. Es un poema que por una parte nos habla del sentimiento religioso del poeta y por otra nos narra una hermosa historia protagonizada por un niño al ver pasar una procesión de Semana Santa.


Es un poco extenso el poema para pegarle entero, pero lo hago, creo que merece la pena leerlo.



LA PEDRADA

I


Cuando pasa el Nazareno
de la túnica morada,
con la frente ensangrentada,
la mirada del Dios bueno
y la soga al cuello echada,

el pecado me tortura,
las entrañas se me anegan
en torrentes de amargura,
y las lágrimas me ciegan,
y me hiere la ternura...

Yo he nacido en esos llanos
de la estepa castellana,
donde había unos cristianos
que vivían como hermanos
en república cristiana.

Me enseñaron a rezar,
enseñáronme a sentir
y me enseñaron a amar;
y como amar es sufrir,
también aprendía a llorar.

Cuando esta fecha caía
sobre los pobres lugares,
la vida se entristecía,
cerrábanse los hogares
y el pobre templo se abría.

Y detrás del Nazareno
de la frente coronada,
por aquel de espigas lleno
campo dulce, campo ameno
de la aldea sosegada,

los clamores escuchando
de dolientes Misereres,
iban los hombres rezando,
sollozando las mujeres
y los niños observando...

¡Oh, qué dulce, qué sereno
caminaba el Nazareno
por el campo solitario,
de verdura menos lleno
que de abrojos el Calvario!

¡Cuán süave, cuán paciente
caminaba y cuán doliente
con la cruz al hombro echada,
el dolor sobre la frente
y el amor en la mirada!

Y los hombres, abstraídos,
en hileras extendidos,
iban todos emcapados,
con hachones encendidos
y semblantes apagados.

Y enlutadas, apiñadas,
doloridas, angustiadas,
enjugando en las mantillas
las pupilas empañadas
y las húmedas mejillas,

viejecitas y doncellas,
de la imagen por las huellas
santo llanto iban vertiendo...
¡Como aquellas, como aquellas
que a Jesús iban siguiendo!

Y los niños, admirados,
silenciosos, apenados,
presintiendo vagamente
dramas hondos no alcanzados
por el vuelo de la mente,

caminábamos sombríos
junto al dulce Nazareno,
maldiciendo a los Judíos,
«que eran Judas y unos tíos
que mataron al Dios bueno».


II


¡Cuántas veces he llorado
recordando la grandeza
de aquel echo inusitado
que una sublime nobleza
inspiróle a un pecho honrado!

La procesión se movía
con honda calma doliente,
¡Qué triste el sol se ponía!
¡Cómo lloraba la gente!
¡Cómo Jesús se afligía...!

¡Qué voces tan plañideras
el Miserere cantaban!
¡Qué luces, que no alumbraban,
tras las verdes vidrïeras
de los faroles brillaban!

Y aquél sayón inhumano
que al dulce Jesús seguía
con el látigo en la mano,
¡qué feroz cara tenía!
¡qué corazón tan villano!

¡La escena a un tigre ablandara!
Iba a caer el Cordero,
y aquel negro monstruo fiero
iba a cruzarle la cara
con un látigo de acero...

Mas un travieso aldeano,
una precoz criatura
de corazón noble y sano
y alma tan grande y tan pura
como el cielo castellano,

rapazuelo generoso
que al mirarla, silencioso,
sintió la trágica escena,
que le dejó el alma llena
de hondo rencor doloroso,

se sublimó de repente,
se separó de la gente,
cogió un guijarro redondo,
miróle al sayón la frente
con ojos de odio muy hondo,

paróse ante la escultura,
apretó la dentadura,
aseguróse en los pies,
midió con tino la altura,
tendió el brazo de través,

zumbó el proyectil terrible,
sonó un golpe indefinible,
y del infame sayón
cayó botando la horrible
cabezota de cartón.

Los fieles, alborotados
por el terrible suceso,
cercaron al niño airados,
preguntándole admirados:
-¿Por qué, por qué has hecho eso?...

Y él contestaba, agresivo,
con voz de aquellas que llegan
de un alma justa a lo vivo:
-«¡Porque sí; porque le pegan
sin hacer ningún motivo!»

III

Hoy, que con los hombres voy,
viendo a Jesús padecer,
interrogándome estoy:
¿Somos los hombres de hoy
aquellos niños de ayer?


Se ha respetado la ortografía original que aparece en todos los textos consultados.


sábado, 14 de noviembre de 2009

Díselo con una sonrisa.


En el trabajo de Sevilla, fue cuando por primera vez me encargué de seleccionar a las personas que iban a colaborar en esa nueva aventura laboral para la que había sido contratado. Eran cinco chicas y un chico. Todos eran jóvenes, ninguno pasaba de los 25 años. Con creces les doblaba la edad.


En el momento de conocernos, empezar a convivir y trabajar en ese proyecto empresarial, todos ellos tenían ya su particular vida privada. Las muchachas tenían novio y el muchacho novia. Poco a poco nos fuimos conociendo todos. Muchas noches, algunas de las parejas aparecían por el trabajo a esperar a sus chicas y así me resultó fácil conocerles y entablar un dialogo agradable con todas ellas y ellos.


Al cabo de unos años, algunas de las muchachas de los primeros tiempos continuaban y otras habían cambiado de trabajo; pero la amistad, el contacto, y me honro de ello, nunca le perdimos y le seguíamos manteniendo hoy, a pesar de la distancia y de no vernos hace bastante tiempo


Aquellos novios y novia de mis compañeros, al cabo de no mucho tiempo desparecieron todos, excepto el novio de una de ellas. Todas, menos la excepción, cambiaron de pareja, algunas se fueron vivir con otros chicos e incluso dos de ellas tuvieron un niño. Nada que no sea normal. El muchacho también dejó a su novia y fue uno de las nuevas parejas que antes comentaba de las chicas. Aquellas nuevas situaciones las viví en primera persona e igualmente también sentí como algo propio, cuando alguna de ellas lo pasó muy mal al romper con su pareja.


Todas, mientras les duró el amor, decían estar muy enamoradas de sus chicos, les querían muchísimo, y soñaban en ser muy felices a su lado. Convivían juntos en sus vacaciones y cuando podían, que supongo serían en muchas ocasiones. Todo natural y nada especial.


Sólo había una muchacha, la excepción que os comento antes, que nunca decía estar enamorada, lo estaba pero no empleaba esa palabra. Ella siempre nos decía que quería mucho a su chico y nunca se cansaba de decirnos que a su lado se lo pasaba muy bien y se divertía mucho.


Siempre me llamó la atención ese comportamiento, jamás dijo que estaba enamorada, simplemente que le quería, que es parecido pero no lo mismo, y sobre todo que a su lado se divertían mucho y que le hacía mucho a todas horas.


Ella era muy alegre y cantaba fandangos de primera. Al final del día, muchas noches cuando ya estábamos solos u ocasionalmente en alguna terraza de algún bar, se lanzaba al ruedo y se ponía a cantar. Yo me fijaba en su novio y es cierto; no paraba de sonreírla con una cara de felicidad total. Ella, al final se contagiaba y estropeaba la canción, no podían contener ninguno de los dos la risa. Tenía que dejar de cantar, se daban un abrazo y se acababa el cante. Pero al hacer cualquier gesto o comentario siempre con la sonrisa o risa en los labios y la mayor parte haciendo unos chistes que venían al caso, muy graciosos.


Es la única y tengo constancia de ello, que sigue compartiendo sus sonrisas con aquel novio que yo conocí. En muchas ocasiones su recuerdo me hacía y hace reflexionar de que en la vida nos sobra irritación y «mala uva» y nos falta mucha alegría, mucha sonrisa, mucha risa, mucha carcajada. Pasamos por la vida, torpemente abrumados por nuestras cosas y agobios diarios, hemos perdido esa chispa alegre que tan importante es para poder vivir. Ellos, siguen queriéndose, estoy seguro, porque han sabido compartir y darse su amor a través de lo mejor de lo más bello y risueño que tienen y que no es otra cosa que su alegría, su sonrisa, su risa y su carcajada y perdón por la repetición, pero quería remarcarlo muy expresamente.


Hace tiempo que directamente no sé nada de ellos. En Navidad les llamaré a todos. Guardo un estupendo recuerdo y les quiero, pero nunca podré olvidar las especiales ganas de vivir y la peculiar forma de transmitir alegría de Ana y Emilio. Así se llamaban.


Aparquemos, por favor, la crispación y sonriamos más. Merece la pena.


Buen fin de semana.



jueves, 12 de noviembre de 2009

Antonio Machín




Todos los años era lo mismo. Al día siguiente me acordaba lo que hacía un año había prometido y que nuevamente no había cumplido. Siempre quise hacerlo, pero año tras año, no se cumplía mi deseo y nadie, salvo yo mismo, era el culpable. Siempre había algo que me lo impedía.


Todos los 4 de agosto, me quedaba con ganas de acompañar a los amigos del inolvidable Antonio Machín, cuando una vez al año, van a recordarle al cementerio sevillano y allí toman unos tragos de ron con el genial cubano mientre le cantan sus canciones favoritas y le rocían con el aguardiente su tumba para que nunca le falte ni el olor ni el sabor de su tierra


El genial Antonio, estaba muy vinculado a Sevilla, aquí llego nada mas llegar a España, tenía un hermano. Estuvo siempre vinculado a la Hermandad de Semana Santa “De los Negritos”, antiquísima cofradía fundado por los negros que desde la America caribeña habían venido a Sevilla. Aquí se enamoró de una sevillana, Mª De los Ángeles, y aquí se casaron.


Pero Antonio, ante todo son sus boleros, sus canciones pegadizas que cantó como nadie y aunque difícilmente se escuchan, todos o casi todos los que hemos cumplidos algunos años, recordamos con cariño y nostalgia. Antonio fue siempre sinónimo de persona entrañable, como lo fueron sus canciones.


A los 23 años consiguió cantar por primera vez en La Habana y hasta la racista y alta burguesía blanca de la ciudad le admite y actúa para ellos en el selecto Casino Nacional.


En España se le quiso bien, era un buen hombre y del hijo de un gallego y cubana, se llegó a decir con justeza, que era, “el más cubano de los españoles y el más español de los cubanos”


Sus inolvidables boleros, pasaron a formar parte sentimental de varias generaciones a través de la radio, que era el medio más escuchado de aquellas épocas.


¿Quién no ha escuchado alguna vez: “te mueves más que las maracas de Machín? La popularidad de este cubano, madrileño y sevillano fue muy importante y su muerte en Madrid supuso un triste acontecimiento para todos.


Sus restos descansan en Sevilla, aquí le hicieron un monumento en una céntrica plaza al lado de la Iglesia de Los Negritos y le dedicaron una calle.


Si vuelvo a Sevilla, prometo que no faltaré a la cita con mi botella de ron ningún otro 4 de Agosto ¡VA POR TI, ANTONIO MACHÍN!


Mis recuerdos de Sevilla



Hablo siempre con mucho entusiasmo de Sevilla. Pero mis primeros días no fueron nada sencillos.


Estaba en mi tierra, sin trabajo en el paro. Me ofrecieron uno en la capital andaluza y no lo dudé, acepté de inmediato. No aguataba más estar sin trabajar. Me embarcaba en una nueva experiencia de la que desconocía casi todo. Desde la ciudad, Sevilla, a la que sólo conocía en plan turista de un par de ocasiones, al trabajo que era totalmente nuevo para mi. Me sentía un poco perdido en todo, pero había que seguir adelante.


Pero ese no era el problema mayor, siempre se puede aprender rápido y las cosas pueden funcionar e ir de menos a más, como afortunadamente así ocurrió.


No tuve muchas dificultades para encontrar donde vivir. Lo más duro, lo peor, fue que estaba a casi 900 Km. de los míos, de mi casa, y no conocía nadie. Durante la semana todo era mucho más llevadero, iba al trabajo, al mediodía me quedaba a comer en el restaurante del polígono donde trabajaba y por la noche como el judío errante de la Zarzuela, perdiéndome por esas calles que empezaba a conocer, para al final llegar a casa. Antes, solía tomar un vino en una cervecería del barrio (Nervión) Miraba a un lado y a otro y todas eran caras desconocidas y lejanas. Me daba envidia verles sonreír. Era un poco duro pero soportable.


Pero un día, allí mismo, en el mismo bar de todas las noches conocí a mi primer amigo, Nicolás, un boticario de Jaén, con una farmacia en uno de los barrios obreros de Sevilla, El Cerro, al que no entendí nada aquel primer día, hablaba a los Jaén mezclado a lo Sevilla y eso es demasiado para una oído no acostumbrado. Pero fue y sigue siendo mi primer amigo. Luego, él mismo, me fue presentando a los suyos y al final lo esperado y deseado, gente extraordinaria todos.


Lo peor eran los domingos por la mañana (los sábados trabajábamos el día completo) a las 10 de la mañana, estaba ya en la calle. Me iba a ver algunas cosas de Sevilla pero al final siempre acababa en la preciosa Plaza de España y ahora os cuento el motivo.


Ya sabéis que están representadas todas las provincias de lo que antes fue España, Burgos incluida por supuesto y con una cerámica representando el juramento del Rey ante Rodrigo de Vivar, hecho histórico incuestionable en aquellos años 20 y que hoy, todos señalan que no coincide con la realidad. Por cierto, a pocos metros allí está su estatua ecuestre del Cid y que en Sevilla, tristemente se la conoce como Plaza del Caballo. No todos conocen la vinculación del héroe burgalés con la capital andaluza


Pero volviendo a lo anterior, los turistas hispanos cuando visitan esta espectacular plaza, siempre tienen una atracción especial para ir a ver su provincia. Yo iba a ver la de Burgos, pero no con la intención de volver a ver lo ya repetidamente había visto; iba con la intención de poderme encontrar y hablar con algún paisano, por aquello de compartir con alguien mi soledad, aunque fueran sólo unos momentos. Pero no, nunca encontré a nadie. Me alejaba un poco para no dar sensación de estar esperando y así hacerme el encontradizo casual. ¡Qué pena! nunca funcionó, se ve que los burgaleses en aquella época no andaban por aventuras viajeras sevillanas. Las tardes eran ya diferentes, nunca faltaba una obra de teatro en el Lope de Vega, una película, o un partido del Betis o… a la Maestranza, que de todo hubo.


Hacía tiempo que no escribía nada de Sevilla ni de los sevillanos. Hoy al hacerlo, me he sentido muy bien recordando mis cosas de allí.


Saludos.



miércoles, 11 de noviembre de 2009

SACYL, Sanidad Castilla y León.

No sé si alguien leerá lo que escribo aunque me gustaría que lo hicieran pero tampoco pasa nada si no lo hacen; al final siempre lo hago por necesidad pero, si alguien se acerca hasta mis escritos, será estupendo y se lo agradezco. Siempre seré el culpable de tener tan pocos lectores. O lo hago muy mal o lo que escribo no interesa a nadie o ambas cosas a la vez (me temo que es esto último) Tampoco es cuestión de que me ponga melancólico y de que me entren ganas de recordar y pegar los dos últimos versos del poema “Orgullo” de Buscarini. Sería caer en un victimismo muy fácil.

Para sentirme bien conmigo mismo, hoy he escrito sobre un tema que desde un comentario me invitaron a hacerlo. La invitación, me encantaría que hubiera sido sincera y así lo creo, aunque no puedo evitar el pensar que fue por puro compromiso. Lo que yo escriba dejó de interesar a algunas personas que me visitaban y entiendo sus motivos. En algunos casos, como dije antes, obedecieron a que sólo soy un mal escribidor, malo, malo y es normal que huyan y en otros, me temo, que las deserciones se debieron a situaciones concretas no escritas ni habladas, pero que así lo aconsejaban para seguir manteniendo una fidelidad y admiración concreta y a su vez, evitar que alguien se pudiera sentir desairado. Pero quiero dejar constancia muy clara y digo que mi agradecimeinto es muy grande y sincero para todas las personas que me visitaron y dejaron escrito sus acertados comentarios.

Voy a lo mío, a mi tarea diaria. No pienso de momento renunciar a ella, puede que mañana o dentro de unos días o de unos años, cambie de "look" (¿se escribe así?)y cree un nuevo cuaderno (gracias, Mª José, por la traducción) y busque otro acomodo. Ya veré. De momento…sigo.

Los políticos de mi tierra (Castilla y León) son como todos, da igual la sigla y lo más curioso, es que todavía no he oído a nadie hablar bien de los suyos, salvo los que por un motivo u otro les pueden estar “agradecidos” por no tener que “sudar” mucho en el trabajo y tenerle asegurado.

Me voy a fijar en dos temas concretos. Sanidad y Obras Públicas y pondré un ejemplo de cada.

En Burgos se está construyendo un monstruoso hospital que se inagurará el año próximo. Me empiezo a imaginar ya al antiguo ministro de Aznar, Aparicio, actual alcalde Burgos, al omnipresente presidente de la Diputación, Orden Vígara, al presidente autonómico, Herrera y a “La Trini” ministra de sanidad, encargándose los vestidos y trajes, que sin duda pagarán de su bolsillo, para el gran acontecimiento. Ya se sabe, como les va a todos chupar cámara de TV

El presidente de la Comunidad, burgalés él, ya nos está vendiendo la moto de que será el mejor hospital de España y uno de los mejores de Europa (nada nuevo que no repitan todos los políticos como loros entrenados). “La Trini” sacará a relucir toda la batería de los compromisos del partido gobernante…y así unos tras otros y diciendo todos, las mismas majaderías, que en eso, se parecen como gotas de agua.

Lo que no nos va decir ni el uno, ni el otro ni el del aquí o más allá es que ese feo y monstruoso hospital llega con más de 20 años de retraso, a pesar del PP gobernando la Comunidad con mayoría absoluta desde casi la primera elección comunitaria. Tampoco nos dirán que da un no sé qué (algo parecddo al asco) entrar al actual (Residencia Sanitaria General Yagüe), que está viejo, sucio, mal oliente, camas insuficientes, que da vergüenza ver muchas habitaciones y que una de las partidas más importantes en gastos generales, no médicos, estoy seguro que serán para raticidas y productos contra cucarachas y eso a pesar del frío. Seguro de esos temas nadie dirá nada.

Para terminar este asunto sanitario. Si nos vamos al edificio anexo, el de las consultas externas de especialidades, si quiere el Presidente Herrera, mientras esperamos a que nos atiendan los especialistas, podemos ir pintando el techo y las paredes y el que sepa algo de tapicería, puede llevarse los utensilios y cambiar muchos asientos rotos de las butacas.

Eso sí, pasado mañana nos dirán que gracias a ellos tenemos el mejor hospital de España y que mereció la pena la espera. Total, 20 años de retraso no son nada comparados con la vida de las estrellas.

Termino con dos joyas personales que me han ocurrido en esta sanidad.

El día 24 de este mes harán seis meses que estoy en lista de espera para visitar a un dermatólogo. Todavía no sé cuando me llamarán para ir a la consulta. No tengo ninguna noticia del Servicio público de salud de Castilla y León.

La guinda, para una operación de rodilla. Me hicieron los análisis, electro etc., cuatro meses antes de la intervención. Cuando expresé mi asombro, me dijeron que así era el protocolo (sic). Naturalmente, el mío, no le quisieron escuchar.

Me he alargado en demasía y el tema de Obras Públicas y de los ministros, Borrel, Cascos, M. Álvarez y J. Blanco, lo dejo para otro día.

Saludos

martes, 10 de noviembre de 2009

«EL ALAKRANA»
















BARCOS PIRATAS



¿Por qué no decir las cosas como fueron en lugar de decirlas como muchos quisieran que hubieran sido?


El “Alakrana”!, como supuestamente lo fue antes el “Playa de Baquio” y el resto de barcos vascos pesqueros que navegan por los océanos son barcos piratas, tan piratas como sus secuestradores somalíes. No se diferencia en nada, y salvo por razones humanitarias, la inocencia de algunos de los pescadores y de sus familias no merecen la movilización solidaria ni los millones de euros que están costando el secuestro entre supuestos hermanos piratas. El que se arriesga y pasa la barrera de lo legal o la aplaude, sabe que está condenado a sufrir las consecuencias que él mismo se crea aunque al final y de eso se valen, la generosidad de una de las partes debe prevalecer a pesar de que a diario estén escupiendo en la cara, a quienes ahora piden ayuda.


Por otro lado no entiendo a los gobiernos que no saben imponer la ley. Las leyes están para cumplirlas todos, nos gusten o no y ningún listo o tonto nacionalista, puede venir ahora a llorar a España, diciendo aquello de: ¡Mamá, pupa! Seguimos igual con los vascos del PNV , asimilados y otros más radicales. Al final, todos son iguales. Mientras tanto, los gobiernos de turno mirando para otro lado y ellos, disfrutando de no sé qué derecho de pernada, atropellando e incumpliendo las leyes. Es cínica, perversa y hábilmente calculada su actuación. Reniegan de España, no quieren ser españoles, pero a la hora de la verdad, exigiendo a España la ayuda y protección, de su ejército. ¡De vergüenza! Hay cosas que no pueden continuar.


Aunque este gobierno es de pesadilla, creo que el ejercito deberia tener soldados en los barcos pesqueros con bandera española para defenderse de los piratas y los que no quisieran llevar el distintivo nacional, ¡allá ellos! por membrillos, qué paguen y negocien los armadores su libertad o qué hagan colectas en las calles del País Vasco.


Al final, por ser generosos y solidarios, a pesar de que ellos no lo suelen ser nunca y pruebas diarias las hay a cientos, debemos serlo una vez más con esos trabajadores y con sus familias inocentes. Se debe actuar sin vacilación, con entrega total y sin escamotear ningún esfuerzo para intentar solucionar rápidamente este conflicto.


Os paso un escrito que acabo de recibir sobre el barco vasco “Alakrana”


«PARECE QUE YA LO VAN DICIENDO (Hasta ahora había "prohibición" en comentar este asunto):

El caso del 'Alakrana' ha puesto sobre la mesa el comportamiento de
numerosos buques vascos que se niegan a enarbolar la bandera española. Tan pronto como alcanzan aguas internacionales retiran la bandera nacional para colocar la bandera regional vasca. El buque 'Alakrana', carecía de bandera española cuando fue abordado, y ello pese a que todos los barcos están obligados a navegar con la bandera del país en el que esté su puerto. Sin embargo, pese a renegar de la bandera española, cuando estos barcos tienen problemas de abordaje
y secuestro por parte de piratas, pretenden que sea el estado de cuya bandera abominan el que les de protección.

Este comportamiento infringe el Derecho Marítimo y convierte al buque que así actúe en un 'barco pirata'. Sin embargo, a pesar de su
ilegalidad, cuando estas embarcaciones son abordadas por delincuentes, pretenden que el Estado español les dé protección.

El caso más famoso de esta conducta ilegal ocurrió en abril de 2008,
cuando el atunero 'Playa de Bakio' navegaba en aguas cercanas a Somalia cuando fue secuestrado por piratas de ese país. En el momento de ser abordado, el buque español navegaba como un buque pirata, por no llevar enarbolada la bandera del país soberano, según establece la normativa internacional en vigor suscrita por España. En concreto, el artículo 92 del convenio internacional del Derecho del Mar, dice que “todo buque navegará bajo pabellón de un solo estado y quedará bajo la protección de dicho estado que deberá garantizar su seguridad en alta mar”.

En caso de que un buque navegue sin llevar enarbolada la bandera que le corresponde, la ley considera ese barco como un buque sin nacionalidad, lo que implica que la autoridad marítima está facultada para interceptar, inspeccionar y retener dicho buque.

Pese a ello, el 'Playa de Bakio' tuvo la ayuda de la Armada española,que envió una fragata a la zona, y se especula con que se pagó elrescate de los tripulantes.


Por otra parte, no sólo los barcos vascos se niegan a cumplir la ley,
también los puertos. Es el caso del puerto de Getaria, o del de Bermeo, donde sólo ondea la bandera vasca, la ikurriña, y por ninguna parte se alza la bandera nacional. Solo en las Comandancias de Marina, que creo que se mantienen solo para que no se olviden de los colores de la bandera nacional.

Además, el debate va más allá, ya que los partidos nacionalistas exigen que el Ejército embarque con los atuneros para protegerlos, pero en cambio, rechazan la presencia de los militares en Euskadi.

No debemos olvidar que además de disponer el Gobierno de España de un Ministerio de Asuntos Exteriores, otro de Interior con Rubalcaba al frente, que por orden de su amiguete y colaborador en quitar de en medio papeles y repartir otros a los periódicos afines, se traen a dos negritos y ahora después de no se cuantos reconocimientos médicos no saben lo que hacer con ellos, tenemos otro Ministerio involucrado en este tema que es el de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino que dispone de una Secretaria General del Mar. Y digo yo con la de gente que hay en estas "cuevas" y de las que disponen y tienen a sus ordenes ¿no se podría vigilar esto?.... Pero entonces no se podrían aprobar los Presupuestos Generales del Estado.»


Saludos.





lunes, 9 de noviembre de 2009

Teresa Forcades



En mi reciente viaje a Cataluña, como os comentaba días pasados, mis amigos me hablaron de Teresa Forcades. No había oído nunca su nombre, no sabía quien era. Pero lo hicieron con tal entusiasmo de esta mujer catalana que tuve necesidad de preguntarles para conocer un poco más a Teresa.


Es ante todo y como es evidente es una mujer, una gran mujer, de cuarenta y pocos años, es monja benedictina, médica, especialista en medicina interna, doctora en teología y autoria de varios libros entre ellos “Los Crímenes de las grandes compañías farmacéuticas”.


En esta mujer se conjugan perfectamente, me contaban mis amigos, sus facetas humanas y religiosas. Defiende la igualdad de las mujeres y sus libertades, los derechos de los marginados por la sociedad, su progresismo le hace estar en diferente orilla de la Iglesia oficial vaticanista, siempre tan sumisa al poder terrenal de los poderosos y del capitalismo y viviendo con intensidad los principios cristianos de justicia, libertad, de amor y entrega a los demás de la Teología de la Liberación en la cree y defiende con entusiasmo.


Me contaban y no paraban quienes entre ellos mejor la conocían, su vida y su lucha. Cuando regresé tuve necesidad de seguir sabiendo más cosas de Teresa y volví buscarla por estos lugares virtuales. Naturalmente aquí estaba, aquí hay muchas paginas dedicadas a esta extraordinaria mujer catalana, Teresa.


Su último empeño y quizá más peligroso es esa lucha que mantiene desde su clara dimensión social y espiritual, unida a su condición de médica, contra las multinacionales de los medicamentos y más concretamente con el engaño que va a suponer la millonaria vacunación innecesaria contra la gripa A. Todo es un montaje, no existe tal peligro, es una gripe más benigna que la tradicional de todos los años, por cierto, algunos detalles sospechosos denuncian de la misma, y en pocos meses no daremos cuenta, hasta los que no quieren hacerlo.


Pero para entonces, esas multinacionales de habrán forrado escandalosamente de dineros y también los secuaces que desde la sombra les apoyan (léase muchos médicos y políticos con interés sanitarios) Teresa Forcales, ha producido con sus declaraciones mucho sarpullido y de ella se han ocupado muchos medios de comunicación entre ellos El País, aunque fracasaron en su intento de desprestigiarla, le salió mal la jugada. Afortunadamente no es la única, hay más voces clamando en el desierto, poniendo el dedo en la llaga, denunciando abierta y claramente. Pero corre peligro, los mafiosos nunca perdonan. Los laboratorios, no son precisamente centros de caridad, todo lo contrario, son empresas capitalistas, mafiosas, muy peligrosas. Lo puede pasar mal, ¡ojalá! me equivoque.


Mi admiración por esta catalana, monja benedictina, médica, feminista y por encima de todo, mujer.


Cualquier servidor os llevará hasta ella. Merece la pena.


Saludos.